lunes, 11 de julio de 2011

De tonos


Muchos de nosotros nos la pasamos probando y experimentando, buscando un sonido, un tono que nos defina y exprese lo que queremos transmitir a través de las cuerdas. Efectos y procesadores, guitarras, pastillas, amplificadores, cables…. parece una empresa interminable que además es sumamente costosa.





La mercadotecnia y los gigantescos racks con módulos y módulos de procesadores y efectos que nos muestran los medios, nos invitan a seguir ese camino, a llenar nuestros rifs de matices y envolventes adicionales. No dejan de ser eso, una envolvente, una modificación del verdadero tono original, del tono personal.

Me declaro adicto a la tecnología, sí en verdad lo soy, gusto mucho de cambiar y actualizar constantemente mi infraestructura. En software o hardware, no hay diferencia; he jugado con emuladores y con “carritos” individuales; con conectores y adaptadores. En cuánto a los instrumentos, también disfruto mucho de ellos, de su sonido, de su textura, son una excelente compañía junto con un café o una chela, en el sofá, simplemente rasgando las cuerdas dejando que mis manos se mezclen entre cuerdas y trastes.

Sin embargo hay una constante, cada vez que instalo algo nuevo o me enchufo a otro amplificador, extraño el tono de ayer. Es decir de una u otra forma configuro para que el sonido de mi lira permanezca en ciertos rangos de volumen, de saturación, de envolventes y de frecuencias. Es como poner en sintonía lo que sale de los altavoces con lo que percibe el oído y mi cuerpo. De la misma manera ¿qué define cuánto fuzz o cuánto delay debe llevar el tono final?, me parece que eso se define en una compleja mezcla de receptores, en un sistema en el que nuestro cuerpo entra en resonancia con las señales audibles. En cuántas ocasiones la profundidad de un flanger no nos ha llevado incluso a sensaciones de molestia y de incomodidad.

Además, cada modificación conlleva siempre a una mayor inversión, si no es un cable de interconexión es la capacidad en la fuente de poder, o simplemente un espacio en el multicontactos.

Últimamente me he dedicado a experimentar con cambios que no involucren más tecnología. Durante años utilicé cuerdas de poco diámetro, 9’s. Me sentía cómodo con ellas y su durabilidad era considerablemente buena (las 8’s no me funcionaron  ya que la primera se rompía con mucha frecuencia). Es muy cómodo ese arreglo de cuerdas, son muy suaves por lo que la fatiga en los dedos es mucho menor, consienten tus manos. Sin embargo empecé a utilizar 10’s, hay diferencia en el tacto, se alcanza a percibir el cambio en el tamaño pero continúa relativamente suave. Elongar una cuerda no representa mayor reto, el cambio no es tanto pero la fatiga es mayor y el dedo de apoyo cumple su función. Al final tendrás mayor fuerza y agilidad en la mano. En el sonido el cambio es muy perceptible, se vuelve más rico, con mayor textura, se percibe con un mayor rango y presencia en frecuencias medias. Lo anterior me animó e instalé también unas 11’s, me gustó más que la 10´s, potencializa y enriquece aún más el sonido. Así mismo es más difícil salir de tono al presionar de más la cuerda, permanece mejor afinada y dado que la vibración es menor puedes bajar un poco la altura de las cuerdas. Ninguna de mis guitarras tiene 9´s ahora, están en 10’s y 11’s, el último será el calibre en el que configuraré todas. Tuve que ajustar el puente y octavar nuevamente cada guitarra, pero el cambio vale la pena.


El calibre de la cuerda me llevó a cambiar plumillas, ahora son más gruesas, proporcionan un mejor ataque y un sonido más definido. La fuerza sobre la cuerda aumenta así que su vibración se recibe mejor en los embobinados lo que resulta en un mayor nivel de energía y volumen.

La altura de las pastillas también es una variable que podemos ajustar, la intensidad con la que se capturan las señales electromagnéticas en las pastillas cambia al aproximarlas o alejarlas de la cuerda, asimismo permite nivelar la cantidad de electrones que emiten las pastillas del puente, media o del cuello.

También me he enfocado en hacer más expresivos mis dedos, dar más énfasis a los efectos de vibrato que uno mismo puede provocar, jalar la cuerda para cambios de nota en lugar de desplazase uno o dos trastes. Son técnicas que si bien conocía  utilizaba poco, las estoy incorporando cada vez más en las interpretaciones en directo. Me parece que en esos momentos debe dejarse fluir la emoción y la adrenalina para ser más expresivo, hacer más rico el tono de tu guitarra en el escenario. El público no sabe que nota sigue, no sabe qué movimiento vas a dar, lo que siente es lo que tú expreses, qué tanto los haces vibrar.

jueves, 7 de julio de 2011

De dónde comprar

Difícil, tema complejo y delicado. Cuando empecé en estos rollos el auge de las telecomunicaciones y el comercio electrónico era poco tangible, me atrevo a decir que nulo al menos en este país. Teníamos acceso a los catálogos a través de publicaciones periódicas especializadas en la que visualmente podíamos ver las novedades en el mercado o los reviews de los mejores stompboxes de todos los tiempos. Para aquellos con posibilidad de viajar al extranjero supongo que el abanico se expandía y escuchar por si mismos y elegir algo a su gusto. Otros aprovechábamos los viajes de algún familiar y bajo encargo nos traían algo. La experiencia de algún compañero del gremio era importante y muchas veces sus consejos son los que nos guiaban en la adquisición de algún producto.

Tomado de: proyectopatrimoniomx.blogspot.com

En la ciudad de México, la calle de Bolívar y sus alrededores en el centro histórico alberga la mayor concentración de tiendas de instrumentos musicales y lo relacionado con el ramo. Ese era el lugar al que acudíamos para hacernos de un nuevo pedal, cable o cuerdas para los instrumentos. Claro siempre estuvo la opción en los grandes centros comerciales de pasar por Veerkamp o Sala Chopin con sus implicaciones en costos y que en ocasiones tenían  tenían acceso a productos de las gamas altas de algunos fabricantes y aparecían de repente en sus vitrinas guitarras de colección.



Bolívar aún es una buena opción para adquirir instrumentos, hay una gran variedad de marcas y modelos, para todos los gustos y presupuestos. Ahí están los distribuidores de las marcas más comerciales y seguramente encontrarás algo de tu agrado. En amplificación el catálogo es mucho menor. Se pueden hallar en transistores muchas marcas y modelos, no así en bulbos, es muy escaso lo que uno puede encontrar y en muchas ocasiones es sobre pedido. Salvo las maracas con mayor publicidad es muy complicado encontrar algo de boutique. 

En pedales, definitivamente es una pena, he recorrido tienda tras tienda y fuera de dos o tres marcas no hay mucho de dónde elegir, ni en modelos, ni marcas ni en variedad de efectos. Incluso tratar de conseguir un pedalboard es complicado. A la mejor en algún rincón queda algo y si lo que hacen es trabajar sobre pedido tampoco queda claro qué es lo que uno puede solicitar.

Lo que me ha resultado son las compras en línea, es un método seguro y confiable para comprar a menor precio que en el país. Vía Amazon he traído gran parte de mi equipo y las constantes ofertas que se presentan son muy tentadoras; aglutina a una gran cantidad de marcas y proveedores con precios sumamente competitivos sin mencionar las ofertas por temporada que se presentan durante todo el año (ahora para el 4 de julio tenían del 10%-16% de descuento adicional). En un lapso no mayor a 10 días hábiles recibo el producto en mi domicilio sin cuotas extras o impuestos, la tienda incluye esos cargos en la factura y con todo y envío no he pagado más de 20 dólares que no dista mucho de los 150-200 pesos que cobra una empresa de logística nacional. Por un poco más puedes recibir el producto  en la misma semana. En alguna ocasión se extravió mi pedido, informé del problema y en ese momento me reembolsaron el costo del envío, me solicitaron un par de semanas extras de espera y al cumplirse y notificar que aún no llegaba enviaron nuevamente los pedales sin preguntas y sin costo adicional. @effectsbay proporciona un resumen de ofertas en Amazon, siempre hay cosas interesantes.


Quizá la limitante es contar con una tarjeta de crédito sin embargo con sistemas como PayPal es muy sencillo disponer de servicios de pago electrónico que además respaldan la transacción. En cuestiones de seguridad verifiquen que los pagos se realicen bajo servicios encriptados (verificar https en el URL de los sitios), la presencia y reputación de la tienda en la que compran, un sitio de confianza contrata los servicios SSL para el carrito de compras.

En México conozco un par de sitios: Guitargear (en MTY) y Quality Guitar (en DF), en ambos he comprado con toda confianza, son muy eficientes, responsables y me han cumplido en tiempo y forma. La ventaja con ellos es que el producto llega prácticamente de un día para otro y se pueden realizar pagos en el banco sin la necesidad de una línea de crédito. Ambos tienen precios competitivos y últimamente están haciendo crecer su negocio regalando productos, envíos y promociones para descuento. Vía Twitter o Facebook pueden tener acceso a sus canales. En algunos productos se logra un ahorro con respecto a su precio en el extranjero, la relación costo/envío puede nivelar un poco los papeles.

Con la cantidad de recursos en la www documentarse y "probar" un pedal de efectos es sencillo, los demos en línea vía los portales de streaming pueden darnos una idea de lo que el dispositivo puede lograr, el audio no es el mismo en un 4x12" que en las de bocinas de 2"  de un escritorio si embargo nos puede ayudar a discriminar y acotar nuestra selección. La videoteca en ProGuitarShop es inmensa y nos puede ayudar en nuestra búsqueda.  Prymaxe Vintage y Fat Tone Guitars también tienen un amplio catálogo y tienen envíos a todo el mundo.

En los canales de las redes sociales de tiendas y fabricantes se publican frecuentemente promociones en los que regalan accesorios, pedales e instrumentos musicales asimismo, son excelentes sitios para conocer sus productos y enterarse de nuevos lanzamientos.

lunes, 4 de julio de 2011

Real Under



La vibra en el Real Under fue otra, diferente, me costó mucho trabajo ese toquín aún cuando personalmente fue muy satisfactorio ya que mis mejores amigos asistieron ese día. Después de años..y..años de no verme en ese papel, se presentaron Humberto, Cristina, Mauricio y  Pedro con Liliann quienes habían sido los únicos en verme (han asistido a prácticamente toda esta nueva etapa de Hueco).

Mi hermano y mi cuñada, Vladimir y Claudia, también estuvieron con nosotros ese día; bien se pudo haber armado un palomazo de Alimaña.

Durante las pruebas de sonido escuchábamos remotamente el sonido de la lluvia. Vaya sorpresa, cayó ese día en la ciudad una granizada cómo en muchos años no se daba. Durante un buen rato no pudimos salir del lugar por la inundación, sacaban de la planta baja cubetadas y cubetadas de agua que no dejaban de reincorporarse por la cantidad de hielo en la puerta. Salimos sobre granizo hasta el auto y durante el trayecto nos percatamos de la magnitud del evento. El hielo acumulado y desplazado alcanzaba medio neumático de los automóviles.

De regreso encontramos el lugar listo, la gente bebiendo y platicando, el ambiente preparado para escuchar a las bandas. Abrió Halach, me gustó lo que escuché, nunca los había visto y es un género que en general me gusta mucho. El PA no ayuda mucho y se requiere un gran balance entre los niveles de los amplificadores y del lugar para lograr una buena acústica.

Estaba muy nervioso, me sentí bien tocando pero cometí más errores de los que normalmente me acompañan. Tenso, apretado, el espacio no ayuda mucho sin embargo es otra forma de interactuar con la banda y es también algo que se debe aprender a manejar. Realmente se está frente a frente con cada uno de ellos, esa cercanía te integra por completo al ambiente, al lugar, al público pero no todos lo sabemos manejar. Influyeron mucho las dificultades técnicas a las que me enfrenté. Me lleve la Ricken, su sonido como siempre espectacular, muy viejo, muy dark, disfruto mucho de su gama de tonos sin embargo, la poca iluminación del lugar y la falta de marcas en el brazo y diapasón  no me ayudaron, casi no toco con ella. En casa regularmente la levanto del atril  pero son otras condiciones, necesito ensayar más con ella, necesito acostumbrar nuevamente mis manos a su tamaño y forma.

Al Under llevé cambios en la pedalera, incluí el Phase de Malekko Heavy Industry  y el Poly Tune de TC Electronic. Con el primero hay que experimentar, tiene un excelente rango en la presencia y profundidad del efecto y agrega un buen toque combinado con la distorsión, lo utilizo para engordar y enriquecer un poco el tono (en 25 segundos) bajando un poco las altas frecuencias. Su tamaño permite colocarlo fácilmente en una pedalera saturada.

El afinador es una excelente opción, ver simultáneamente la afinación de cada cuerda agiliza el proceso, al encenderlo se enmudece la señal así que también elimina ruidos accidentales entre rola y rola o bien es un buen recurso para cortar de tajo la señal en cualquier momento.

La banda respondió chido, mucha energía y retroalimentación de su parte. Reaccionó distinto al público del DadaX, cada lugar tiene su ambiente y por lo tanto preferencias de sus escuchas. La parte melódica que encendió al Dada no provocó lo mismo en el Under, es más oscuro éste lugar.

En el DadaX  |  Real Under | ...