jueves, 19 de mayo de 2011

El comienzo

Estudié guitarra clásica durante mi etapa escolar, Paty quien me daba clases particulares me enseñó a querer y acariciar mi guitarra. A conocerla, a entender cómo hacerla vibrar, a consentirla y lograr que me acompañara durante mucho tiempo. Un pequeño cuarto, un metrónomo, las lecciones del Sagreras, un banquito y la guitarra de mi padre fueron la combinación perfecta de ingredientes para desencadenar mi amor por ese instrumento.

Uno o dos días por semana, no lo recuerdo del todo, guardaba la guitarra en el asiento trasero y me dirigía a la casa de Paty en Coyoacán. Ella estudiaba en el conservatorio y  compartía sus conocimientos a unos cuántos locos por ahí en el taller de guitarra del Centro Escolar Hermanos Revueltas. Es curioso, por los pasillos y patios varios andaban con su guitarra a la espalda: Areán, Julián Lede, Julio Revueltas, Pablo Valero. Ese periodo en el Revueltas así se caracterizó.

En esa época obtuve mi primera guitarra, una Conn acústica con cuerdas metálicas. Fue un encargo a mi padre en alguno de sus viajes y que encontró en pawn shop. Tenía roto el tacón y llegó llena de excremento de mosca.

Después de repararla y pulirla quedó como nueva, su sonido es espectacular y tiene un muy buen tacto, es suave, brillante, es una joya que se fabricó entre 1971 y  1978, el modelo no es claro, es confuso lo que hay en la red sobre ellas.

La Conn aún me acompaña,  fue por ella que el Hollowkid me invitó a participar en uno de sus proyectos. Me la pidió prestada para un evento al cual finalmente me incluí.

¡Con los Pérez! les llamábamos, unos amigos con los cuales ensayamos durante algún tiempo e interpretábamos nuestras versiones de las canciones de The Cure. Tocamos en la UVM y en algunas fiestas por ahí, fue una etapa muy divertida en la cuál se forjaron las bases para Los Olvidados?, Bernardo, baterista de los Pérez se incorporó rápidamente a nuestra alineación.

Casi 10 años sonaron Los Olvidados? en algunos sitios de la ciudad, entrevistas en la radio, reventones, Rockotitlán, el CUC, alguno que otro baresillo por ahí fueron testigos de nuestra música. Participamos en  la batalla de las bandas, alcanzamos un veinteavo sitio alguna vez.

Acumular diez años no fue fácil, en un pricipio, con José, anduvimos de casa en casa en búsqueda de integrantes, en Coapa, en las Lomas,  el rumbo ..... era lo de menos. Ensayábamos un par de veces en cada lugar y seguíamos con la empresa. No tardamos mucho en formar la alineación con la que duramos tantos años. Much@s entraron y salieron, intentamos voces femeninas, tecladistas, bateristas, voz principal. Al final la alineación que nos funcionó quedó así:



Los Olvidados?
Iván Cedillo.- Guitarras
Vladimir Cedillo.- Teclados, programación y coros.
José Hernández (Hollowkid).- Bajo y voz
Apolo López de Lara.- voz
Bernardo Ortega.- Batería


Monstruos y prodigios, Los Olvidados?, 1989
La vida según Fátima, Los Olvidados?, 1989
De la nada, Los Olvidados?, 1989
Creí, Los Olvidados?, 1989



Con Los Olvidados? llegó mi primera guitarra eléctrica, una Epiphone by Gibson S-900. La traje en tren desde Laredo, un viaje inolvidable de 48 hrs sobre el típico tac-tac de las vías. Esa guitarra tiene todo mi cariño, la primera vez como dicen, aprendí todo con ella, cada tornillo, cada sección, su mantenimiento, detalles de afinación, pastillas, octavas.



Su sonido es particular, con una humbucker,  dos single coil, killswitch independiente para cada pastilla, y coil tap (interruptor que transforma del doble embobinado a uno sencillo), ofrece muchas combinaciones y un sonido que con ninguna otra puedo emular.

En alguna ocasión, mi emoción fue demasiada sobre la palanca del vibrato y se rompió la base del puente. Intenté con el fabricante, pawn shops y tiendas especializadas para encontrar una refacción. No hallé nada que pudiera reemplazarlo  sin llevar a cabo una modificación mayor en la estructura  sin embargo, un especialista en materiales y tornos, reconstruyó la pieza, la maquinó nuevamente en aluminio, quedó fantástica y gracias a ello aún me acompaña a tocar.


Vi en la red que mi problema no fue único, hay varios a los que se les fracturó el puente de forma similar, la aleación con la que está fabricado debe desgastarse con el tiempo. Ojalá hayan logrado restaurar su guitarra tal como yo.

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